Los pitagóricos consiguieron grandes logros en el campo de la astronomía.
Adoptaron la forma esférica de la tierra, no sólo por cuestión de percepción,
sino por el hecho de que la esfera constituía la perfección y era lo que mejor encajaba en su sistema.
Expresando en notas y seminotas la distancia que separan los diferentes cuerpos celestes,
Pitágoras llegó a proclamar la (séptula) armonía de las esferas.
La totalidad de la escala musical cósmica tiene un tono bajo peculiar que nunca se puede percibir puesto que nunca deja de sonar.
Se dice que Pitágoras sí podía oírlo.
Los pitagóricos hacían mucha música.
Descubrieron que existía una relación entre la longitud de una cuerda en una caja acústica y la altura del sonido.
También se llegó a comprender el significado de las relaciones cuantitativas.
Los pitagóricos fueron tan conscientes de la enorme importancia de la cifra y de las relaciones numéricas (armonía),
que proclamaron la cifra como fundamento de lo existente, como lo esencial de las cosas.
La conocida tesis trigonométrica que lleva el nombre de Pitágoras era ya mucho antes conocida.
El pitagórico Ecphantus descubrió la rotación de la tierra.. Después, algunos planetas parecían moverse alrededor del sol, hasta que Aristarco de Samos (280 a.C.) situó el sol en el centro, con la tierra y los planetas girando a su alrededor. Tan sólo en los siglos XV y VVI Copérnico dio forma a la teoría.